Se va pasando el invierno y lo único que hemos reconocido de él son las bajas temperaturas a última y primera hora de cada día en el que el termómetro se situaba en el cero o algo debajo de él.
Apenas ha llovido y mucho menos nevado, una en enero creo recordar.
Mientras tanto el reloj biológico de nuestra avifauna nos parece querer decir que el invierno ha acabado así sin más y pese a quedar aún un mes.
Los mirlos canturrean con su escandaloso trino los amaneceres en una clara señal del celo cercano....
los paridos, herrerillos y carboneros, andan atareados con la búsqueda de una vivienda para sacar adelante a su prole;
la cigüeña blanca que este año ha tardado en llegar a sus nidos mirafloreños ya crocotea y se aparea en ellos.
Espectador de este desorden hormonal y adelantado a la Primavera del calendario es el simpático y valiente petirrojo que anda distraído llenando su buche con pequeños insectos de mi jardín de El Hórreo.
¿Se habrá acabado ya el invierno de verdad? Pero si aún no ha llegado.....
El Jardín de los Bichos y demas Familia
lunes, 25 de febrero de 2019
viernes, 28 de julio de 2017
Oh! Mira flores en la sierra!!
Ya hacía tiempo que no me daba una caminata como la del pasado día 25 de julio. Por primera vez en mucho tiempo disponía de tiempo suficiente para salir a andar por el campo con la única compañía de mi cámara de fotos Canon, mis prismáticos y el teléfono móvil que uso como otra cámara de fotos mas, sobre todo para los paisajes.
La ruta elegida es larga pero muy fácil ya que la comienzo en el km 7 del puerto de La Morcuera, es casi todo descenso y por caminos anchos hasta el paraje de la Fuente del Cura. La hora no es la mas apropiada para salir al campo de paseo y ver bichos en esta época de año, las 17´30 es mas propia para echarse una buena siesta y dejarnos de caminatas. Pero no lo pienso más y me pongo en marcha.
A medida que me alejo de la carretera y voy bajando por el camino, camino que me va a llevar hasta el antiguo camino de El Paular, noto un aire que viene de el puerto de la Morcuera que es fresco y que se agradece en esta época de intenso calor. Camino despacio, con tranquilidad, intentando hacer el menor ruido posible para así poder ver el mayor número de bichos posibles y poder fotografiarlos. Abajo en la praderas que están por encima de la presa de Miraflores veo un gran número de vacas y al ganadero llamándolas con el claxon del coche para que acudan al pienso, supongo; de momento no veo nada destacable, en el cielo encima de mi una bandada de aviones comunes capturando insectos voladores y sobre la rocosa cumbre de La Najarra se adivinan en la lejanía la silueta de varios buitres que desde mi ubicación no puedo diferenciar si son leonados o negros.
Llego al lugar donde el camino que llevo se encuentra con el viejo camino de El Paular, en esta encrucijada tengo varias posibilidades, subir al puerto, bajar por un ancho y cómodo camino por dentro del pinar o seguir descendiendo por el antiguo camino que hacían Reyes y Nobles para ir a descansar al nombrado monasterio que da nombre al camino: El Paular.
Opto por seguir descendiendo por el antiguo camino. Desde luego por esta vía es difícil imaginar una carroza real subiendo o bajando. ¿utilizarían una carroza para el transporte de tan ilustres viajeros? sigo caminando y llego a la conclusión que para subir por aquí se utilizarían "andas" que sujetarían una silla cubierta para el noble de turno y el resto de la comitiva lo haría a pie y en caballos dependiendo de su situación social y laboral.
Este camino que bordea el actual pinar, pinar que se comenzó a repoblar en tiempos de la II República y que de debió terminar después de la guerra Civil, me lleva directamente al lugar conocido como "La Parada de La Reina" que no es mas que un descansadero ancho en una verde pradera y con abundante agua para personas y animales.
En este mítico lugar se encuentra una formación arbolada compuesta actualmente por 17 robles que hacen que parezca uno enorme desde la lejanía y que yo conozco con el nombre de "Los 20 Hermanos", por cierto que han colocado un cartel para que los innumerables excursionistas tengan a bien NO SUBIRSE a las ramas de tan impresionante formación arbórea. Me parece increíble que haya que poner un cartel ante la falta de respetos de los nuevos usuarios de esta cañada. Me siento a la sombra de "Los 20 Hermanos" y pienso en la leyenda que dio nombre a nuestro pueblo.....
Miraflores se fundo en 1268 con el nombre de Porquerizas, dicen que por la cantidad de Jabalíes que por sus robledales había y otros dicen que era por los pastores segovianos que traían hasta aquí sus cerdos (puercos) para alimentarlos de bellotas de los robles. También con el nombre de Porquerizas le fue otorgado el título de Villa por el Rey Carlos I de España y su madre la Reina Juana, la Loca para mas señas en el año 1523. La leyenda, dice que fue en el año 1627 cuando la Reina Isabel de Borbón, primera esposa del Rey Felipe IV la que con ocasión de tomar un descanso en la ruta hacia el monasterio de El Paular dijo en este singular paraje conocido como "La Parada de La Reina" la ya mas que conocida frase de "oh Mira flores en la sierra" y que al preguntar a sus cortesanos por el nombre del caserío que había alrededor de una iglesia en la falda de una montaña y contestarle que Porquerizas, decidió que desde entonces se le cambiara el nombre por el de Miraflores de la Sierra.
La verdad que pensando es esta bonita historia sentado a la magnífica sombra de los robles, como os decía me viene a la mente una pregunta ¿desde donde exactamente vio la Reina Isabel las flores en la sierra? Me levanto de mi lugar de descanso, lugar de descanso de Reyes, Reinas, Nobles y gente humilde....miro y busco un lugar desde el que se pueda ver el caserío alrededor de la iglesia. Desde luego que desde donde estoy no es posible....busco una cota mas alta, a lo lejos a mi derecha como si buscara Porquerizas veo un gran roble y hacia el encamino mis pasos, bajo una pequeña vaguada, paso una pared de piedra caída y llego al viejo roble. Nada, no es suficiente, sigo buscando y encuentro entre unos robles una pequeña elevación de piedra a cuyos pies se adivina una antigua construcción de piedra a modo de refugio de pastores y en la que alguien ha colocado un Misterio, un Portal de Belén, un Nacimiento.....esta construcción al pie de las rocas esta rodeada por los restos de piedras de lo que en tiempos fue un redil, un corral o algo así. Unos cientos de metros mas abajo hay dos enormes pilones, quizás este era el descansadero. Desde luego desde aquí y buscando Porquerizas si sería posible ver la Iglesia con el caserío alrededor, hoy no por que hay bastante mas vegetación.
Intento hacer una foto de Miraflores y no lo consigo lo que si consigo es hacer esta fotografía que os pongo como final de este texto.
Busco la ubicación en un mapa topográfico y leo que esta cota se la denomina "Peña de la Iruela" y está a una altitud de 1432 m es decir un poco mas alta que el Cerro de San Pedro. No me suena la denominación , probablemente no sea la correcta.
Resumiendo que hoy día 25 de julio de 2017 si la Reina Isabel Borbón parase en este lugar a descansar camino de El Paular diría....."Oh!! mira torres en el horizonte.....y de las flores...ni rastro.
viernes, 28 de abril de 2017
Como cambia el tiempo...
"Para
San Blas la cigüeña veras"......como cambia el cuento.
Me he pasado más de la mitad de mi vida observando
las aves de mi entorno más cercano, es decir las aves de mi ecosistema, las de
mi medio, que no es otro que la serrana localidad madrileña de Miraflores de la
Sierra y sus alrededores.
Con once años ya imitaba al Doctor Félix Rodríguez
de la Fuente con mis viejos prismáticos que compartían mochila con mi cuaderno
de tapas negras con el canto de las hojas morado, un lápiz Staedtler amarillo y
negro del nº2 junto una caja de pinturas Alpino, otra de rotuladores Carioca,
un surtido de bolsas y cajas de plástico pequeñas para recoger muestras tales
como plumas, restos, egagrópilas etc. Este era mi equipo de naturalista con el
que salía al campo siempre que podía y tomaba notas de campo de todo lo que veían mis
ojos y que para mi eran sucesos importantes para recordar en un futuro.
Hace unos días Blanca, mi hija de seis años, estaba
sacando libros de la estantería del pasillo de
casa para jugar con ellos a los profesores; los saca de la estantería y
los coloca encima de la mesa del comedor como si ella fuera la profesora de no sé
cuantos alumnos invisibles, eso si no nos pone a su madre y a mí de alumnos también.
De repente el trajinar de Blanca del pasillo al salón y del salón al pasillo se
paró, se hizo un silencio hasta que...-¡Ole!- exclamo Blanca en voz alta. Había
descubierto mi colección de plumas de
pajarillos, la de cráneos de micro mamíferos extraídos con cuidado de las
egagrópilas de cárabo que encontramos al pie de un posadero en una casa
abandonada y mis cuadernos de tapas negras. Blanca se quedo ensimismada y
haciéndome mil preguntas sobre aquellas plumas y restos de micro mamíferos, nos
sentamos los dos en el viejo sofá de cuero que junto con un sillón del mismo
estilo, una mesa baja al centro y la televisión con su mueble, conformaban el
salón de casa, Blanca me preguntaba yo
la respondía y a la vez empecé a leer mentalmente las notas de campo que, con
apenas doce años, había escrito en aquel peculiar cuaderno y, poco a poco, como
si hubiera entrando en un sueño profundo, las preguntas de Blanca fueron alejándose.
Ya no me encontraba en el salón de mi casa, había
viajado atrás en el tiempo, hasta 1977, sentado en el suelo apoyado con la espalda
en una pared de piedra de granito, con
los prismáticos fuera de la mochila, en cualquier campo en Miraflores leyendo
las notas de campo que acababa de escribir.
"Diciembre, Las bollonas y el circuito, bando
de avefrías campeando por las escarchadas praderas del circuito cerca del
basurero". Levanté la vista del
cuaderno y otra vez sentado en el viejo sofá de casa me quede pensando ¿avefrías?
es verdad antes se veían muchas en cuanto el termómetro amenazaba con bajar de
forma drástica, adelantándonos el tiempo frio que venía.
Recuerdo perfectamente a mi padre como nos decía a
mis hermanos y a mi - ¿veis esos pájaros con pico fino y moño? Son avefrías y
cuando las vemos es porque viene el frio de verdad- Ahora se pasan años hasta
que volvemos a ver un bando de estas peculiares aves.
Blanca seguía preguntado sobre el origen de una
pluma de herrerillo común o sobre cómo habían acabado el cráneo de un topillo y
sus huesos en una pelota de pelo. Ya sentado y sin volver a desplazarme en el
tiempo, volví la mirada al cuaderno, fui pasando hojas, leyendo las notas de
campo y me detuve en otra que decía:
"24 de
diciembre, Nochebuena, frio y ventisca. Me fijo en la torre del campanario de
la Iglesia y observo que la cigüeña está en su nido, apoyada en su pata derecha
con el cuello entre los hombros aguantando la ventisca. Vaya Nochebuena va a
pasar el animalito. Es la primera vez que la veo adelantarse tantos días a San
Blas".
Me imaginaba
la escena: Noche cerrada de diciembre, mucho aire, mejor dicho viento que
arrastra la nieve caída sobre los tejados y calles, esa que duele cuando te
impacta en la cara descubierta, o en la parte de la cara que lo está. Voy abrigado
con una parka verde con capucha rematada con pelo al estilo esquimal -muy de
moda en esa época-, guantes de lana, pantalones vaqueros y botas de montaña
Kamet de cuero con suela vibran. Mirando al campanario de la torre, a la
cubierta del campanario donde a duras penas se sujetaba la cigüeña en su nido.
Volviendo a 2017, Blanca ha cambiado de profesión,
ha dejado de ser profesora y ahora es naturalista, está centrada en organizar
una exposición en la mesa del salón, donde antes dejaba los libros para sus
alumnos, con las plumas y demás restos de mis colecciones.
Me salgo al balcón que rodea mi casa, me siento en
una silla plegable de madera de teca dejo una taza de café sobre la mesa de
madera y empiezo a pensar sobre lo que acababa de revivir, como han cambiado
las cosas. Se discute sobre el calentamiento del planeta y sobre si hay o no un
cambio climático perceptible. Con solo leer esas dos breves notas de campo de
un joven naturalista y compararlas con las que hubiéramos podido tomar hoy día,
se puede apreciar que dicho cambio es real, y que ha influido en dos especies
de aves que habitan o habitaban en nuestro entorno.
La avefría casi ha desaparecido de nuestros prados
y praderas, seguramente porque el clima no es tan frio como antes ni aquí ni en
los países del norte de Europa, que es de donde procedían. Buscaban para su
invernada tierras frías pero no tan frías como las de su lugar de origen. Ahora,
sin embargo, no hace falta que emigren para encontrar esas temperaturas favorables
que antes buscaban en España.
El caso de la cigüeña blanca en más evidente, no
hace falta ser aficionado a observar aves siquiera para ver el cambio producido:
Ha Habido un aumento exagerado de la población, que
ya en su mayoría no viajan a África para pasar el invierno. Viajan al sur desde
el centro de la península para pasar el invierno al allí, protegidas por las temperaturas
suaves y alimentándose por los macro
vertederos de las ciudades y pueblos.
En los campo se ven cientos de cigüeñas campeando
en busca de reptiles, anfibios e invertebrados que en legión van esquilmando estas
peculiares zancudas; en las dehesas vemos por decenas los nidos y en las
iglesias ya no solo hay un nido en la torre sino que hay más de uno e incluso
en el resto de la cubierta anidan bastantes más.
El cambio climático, el calentamiento es evidente,
al menos es lo que me han evocado estos dos recuerdos extraídos de mi viejo
cuaderno de campo de tapas negras y cantos morados.
Por cierto en la torre de la Iglesia de Miraflores
de la Sierra ya es habitual ver a la cigüeña mucho antes de San Blas, incluso
en el mes de noviembre la hemos llegado a ver en su nido de siempre situado
sobre la cubierta de la torre, y cuando la vemos pienso que pocas noches de
ventisca como aquella nota mia decía en 1977
la ha tocado volver pasar.
jueves, 12 de enero de 2017
Jugando a ser Dios.....
Ya llevaba tiempo sin subir nada, concretamente desde que entró la primavera de año pasado.
Hoy una persona ha compartido en su muro de Facebook dos artículos antiguos de este blog y eso ha hecho que por fin me decida a escribir este nuevo artículo con este título: "Jugando a ser Dios..."
Llevo toda la vida siguiendo de cerca el tema de la naturaleza y la ecología, la observación y en concreto la observación de las aves es donde principalmente me he centrado si bien también he dedicado algo de tiempo al estudio del comportamiento de animales y su relación con el Medio.
Los movimientos para la defensa de la naturaleza no son algo nuevo, hace muchísimo tiempo que nacieron.
Con el paso del tiempo los modelos e ideales sobre cómo defender nuestro entorno natural han ido evolucionando y yo diría que han evolucionado a peor.
En mi modesta opinión se han ido radicalizando poco a poco y van encaminados a un colapso si sigue con el convencimiento cada vez más generalizado, no sólo entre defensores de la naturaleza sino con todas las personas en general, de que todo ser viviente tiene que vivir.
En la pirámide ecológica cada grupo de especie tiene su lugar en el nicho correspondiente según sea su alimentación, es decir arriba los poderosos y abajo los más débiles coincidiendo en la parte alta de la pirámide las especies menos numerosas y abajo las más abundantes en cuanto a número de individuos se refiere, todo en perfecto orden y equilibrio.
La moda conservacionista actual invita a la supervivencia de todos los individuos de cada especie provocando un desequilibrio que conduce a un total desorden.
En las cumbres de la sierra del Guadarrama existe una superpoblación de cabra hispánica; esta especie fue introducida en pequeños grupos en este enclave a finales del siglo pasado, mas o menos 25 años. La ausencia de predadores que controlaran la evolución de la especie así como un medio muy favorable y la total protección por parte de las administraciones públicas han hecho que esta especie este acabando con otras especies vegetales autóctonas de esta sierra y con el pasto al no dejar reproducirse con normalidad acarreando posibles problemas de hambre y en consecuencia de enfermedades.
Se han intentado varias formas para atajar el problema como son capturaderos para exportar individuos de la especie a otros lugares alejados geográficamente de esta sierra, caza con arco y permiso para cazar cierto número de individuos a las asociaciones de cazadores locales. Ninguno de ellos se ha mostrado efectivo para disminuir esta población de cabras. Además el sistema de la caza ha sido rechazado por la mayoría por ser cruel y provocar la muerte del individuo.
Este es un claro ejemplo del control que el ser humano quiere ejercer sobre las especies y que fracasa al no respetar las reglas de la naturaleza.
Otro ejemplo de descontrol son los casos de la cigüeña blanca, que con el cambio climático y el exceso de protección junto con la ausencia de predadores provocó un aumento de población que incidió en la disminución de anfibios, batracios y reptiles para los que luego nos gastamos el dinero en construirles charcas y pozas para que críen.
Que contar del pariente de nuestro cerdo doméstico el jabalí que en ocasiones campa por núcleos urbanos a su aire sin miedo alguno para alimentarse de la basura de nuestros contenedores, eso cunado no arrasan los cultivos, claro. De una camada de 14 rayones deberían llegar a la edad adulta 4 mas o menos en condiciones normales ahora llegan a esa edad 9 ó 10 provocando una superpoblación que incluso siendo una especie cinegética es difícil de controlar. Los ultra defensores de la naturaleza se quejan de las batidas en los terrenos del Parque Nacional sobre esta prolífica especie pero bajo mi punto de vista son necesarias para el control de la especie.
Otro ejemplo de nuestro "Jugamos a ser Dios" en el que a buen seguro nos acabaremos equivocando es con la introducción de forma natural o artificial de un súper predador como es el lobo ibérico.
Este emblemático animal rey sin duda de nuestra fauna desapareció en los primeros años 50 del siglo pasado de nuestra sierra. Lugar donde ejercía de rey y controlaba con su silencioso quehacer las poblaciones de animales que se situaban por debajo de él en la pirámide ecológica y matando animales domésticos que se quedaban fuera de la protección ce corrales, casillas o rediles vigilados por los típicos mastines, sin duda junto el ser humano armado de escopeta el enemigo del lobo.
La desaparición de lobo provoco poco a poco un cambio en los usos ganaderos junto con el aumento de la economía que hizo que aumentara la cabaña ganadera de nuestro entorno.
Ya nadie guarda por las noches el ganado, se suelen quedar en las fincas donde tienen la comida, las vacas campan a sus anchas la mayoría de los meses exceptuando los de invierno por la sierra sin protección de pastores o perros.
El aumento de la población del lobo en nuestra sierra, población que se niega desde muchos sitios y población que se aumenta desde otros tantos dependiendo de donde nos llegue dicha información provoca controversias entre ecologistas, ganaderos, cazadores y público en general que no se ponen de acuerdo sobre como gestionar la población de esta especie.
El debate está servido lobo si o lobo no, lobo salvaje o son lobos troquelados, gestión del lobo como especie cinegética o no, gestión de las indemnizaciones a los ganaderos.... en fin algo muy difícil de equilibrar y que nosotros con nuestro afán de querer controlar todo estamos desequilibrando con las consecuencias correspondientes añadiendo que el lobo ha huido siempre del ser humano pero ¿los lobos cautivos y luego reintroducidos? ¿huirán también del ser humano? este es otro debate.
En fin podríamos estar escribiendo letras y mas letras sobre el tema del equilibrio ecológico de las especies pero hoy día que salvamos y rescatamos todo ser vivo de una muerte segura provocando que individuos que no deberían sobrevivir si lo hagan y contribuyamos al aumento descontrolado de poblaciones desde rapaces a pajarillos, resumiendo el ser humano está jugando a ser Dios y lo estamos haciendo mal muy mal.
sábado, 9 de abril de 2016
Por fin llego la primavera...
Este año venía con adelantó si bien es verdad que sufrió un frenazo en seco.
En el mes de diciembre ya observamos cómo ciertas aves parecían estar ya en celo y había especies vegetales que adelantaban su floración.
Ahora ya está de verdad aquí. En nuestro jardín ya hemos podido oír al autillo recién llegado de su invernada y vemos los vuelos rasantes de golondrinas y aviones, aún faltan los vencejos por llegar y tampoco hemos escuchado al carabo.
Eso si todos, los habituales y los recién llegados andan enzarzados en las tareas familiares de sacar una familia adelante.
Los herrerillos, carboneros (comunes y garrapinos), lavandera blanca, mito, agateador común, trepador azul, colirojo tizón, curruca capirotada, el vocinglero rabilargo, el pico pica pinos, ruiseñor, gorrión, todos serán los protagonistas de la primavera en nuestro jardín.
Rabilargo en nuestro improvisado comedero.
Trepador azul capturando invertebrados en nuestros tilos.
jueves, 31 de diciembre de 2015
Se acaba el 2015.....viva el 2016
Ya ha llegado el último día del 2015, parece que fue ayer cuando brindábamos en casa con nuestros familiares por este nuevo año cargado de ilusiones y esperanzas.
Ahora nos encontramos en la misma tesitura que hace 365 y seguramente con las mismas ilusiones y esperanzas....a ver si este año 2016 hay suerte y se cumplen.
Personalmente me gustaría que hiciéramos un balance de cómo se encuentra Miraflores de la Sierra medioambiental mente hablando.
Yo insisto mucho con el tema de la limpieza urbana y me quejo desde las redes sociales de ello. No me gusta como se gestiona la limpieza del municipio ya que no parece que se pongan soluciones.
Esto dentro del casco urbano ¿y fuera en el campo? Oigo conversaciones, leo periódicos, blogs, comentarios en Twitter y en Facebook de lo mal que se gestiona el parque. Unos se quejan de los cazadores otros de las vacas y por lo tanto de los ganaderos, otros de las carreras que se hacen por el parque y así una lista interminable de reproches....
Yo me pregunto si todas estas persona que se quejan son conscientes que en realidad los que más estropean el campo no son todos los anteriores sino los ciudadanos que salen a disfrutar del campo y que no tienen cuidado ni vergüenza en arrojar residuos al campo o no respetar las paredes de piedra de las fincas, hacer trochas nuevas para descender a todo trapo con las bicis, arrancar arbustos si nos molesta. Para pasar, eliminar cualquier seta no comestible o dudosa de serlo (hay que dejarlas en su sitio que para eso tienen difundió ) en fin y por no alargar el tema más ¿quién deteriora más nuestro entorno? ¿Quiénes tienen que ocuparse de que esto no ocurra? La respuesta a estas preguntas es sencilla y única: Todos nosotros.
Espero que en este año 2016 todos nos hagamos responsables y cuidemos nuestro entorno.
Feliz 2016.
viernes, 4 de diciembre de 2015
¿Vuelven las ardillas a Miraflores?
Se dice que en la época de los romanos una ardilla podía recorrer la península Ibérica de norte a sur sin bajarse de un árbol. De ser cierta esta historia hoy día sabemos de sobra que sería imposible.
No hace muchos años, cuatro o cinco, las ardillas era abundantísimas en nuestro termino municipal, llegándose a ver incluso en los lugares más insospechados de nuestra Villa como por ejemplo verlas recorrer un cable que unía el tejado de la Iglesia con una casa vecina. Las ardilla se veían, además de en nuestros pinares, en los jardines de las urbanizaciones que rodean nuestra Villa llegando incluso a las situadas más al sur como son El Peralejo y Solycampo.
En el jardín de mi casa las veía jugando entre las ramas de los tilos, ramas que recorrían a base de carreras y saltos de una habilidad asombrosa, recorrían las barandillas de madera de los balcones e incluso las más atrevidas y cotillas se acercaban a mirar por las ventanas a ver el interior de mi casa.
Un día, las echamos en falta no las veíamos ni por nuestro jardín ni por ningún otro de los alrededores. Tampoco por las urbanizaciones ni por los pinares.
¿Qué las había pasado? ¿Dónde se habían marchado?
Comencé a preguntar sin obtener una respuesta lógica de lo que había ocurrido con las ardillas de Miraflores.
Unos decían que eran un virus mortal que las había exterminado, otros que las capturaban para repoblar otros bosques e incluso los más atrevidos apuntaban a que la gente las cazaba para comer ¿sería por la crisis?
Hoy, de nuevo, he vuelto a ver las ardillas. De hecho llevo algunos media viéndolas de manera frecuente y para muestra que valgan estas fotografías hechas en mi jardín.
Espero que hayan vuelto para quedarse y que poco a poco vuelvan a colonizar todos los rincones de nuestra Villa brindándonos momentos entrañables con sus carreras y brincos, jugando entre ellas. Bienvenidas amigas Ardilla
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